sábado, 17 de agosto de 2024

Una Historia de Lealtad

Hace unos meses, conocí a un amigo llamado Manuel. Desde el primer momento, noté en él un potencial increíble, no solo como atleta, aunque su habilidad para practicar atletismo con poca preparación era admirable. Lo que realmente me impactó fue su don para narrar historias. Después de cada ardua sesión de entrenamiento dominical, Manuel publicaba relatos sobre nuestras experiencias como corredores, capturando cada momento con una precisión y emoción que pocas veces había visto.

Yo me encargaba de diseñar los planes de entrenamiento y de seleccionar los sitios de encuentro para reunirnos con nuestros compañeros Runners. Sin embargo, era evidente que Manuel no solo era un atleta talentoso, sino también un ser humano extraordinario. Su lealtad, discreta pero constante, se hacía presente en cada una de nuestras interacciones. Con el tiempo, lo declaré mi mejor amigo, no solo por su capacidad para correr, sino por la profundidad de su carácter y su inquebrantable fidelidad.

Manuel se destacaba en cada relato, describiendo minuto a minuto nuestras experiencias, transformando cada carrera en una historia digna de ser contada. Su sobriedad y lealtad eran palpables en cada una de sus palabras, consolidando una amistad que, con cada encuentro, se fortalecía más y más.

Sin embargo, había veces que el trabajo absorbía a Manuel hasta el punto de que se fue alejando del grupo. Pasaban los días, y aunque nos escribíamos y lo animaba a entrenar al menos 15 minutos diarios, poco a poco se distanció. Le sugerí que siguiera mi ejemplo en la lectura, que aumentar su léxico lo ayudaría a desarrollar aún más su talento de narrador. Pero el peso del trabajo fue mayor, y Manuel se dejó absorber por sus responsabilidades.

Hace poco me contacté con él nuevamente. Le conté que ya había comenzado a escribir un libro, donde destaco historias inspiradoras basadas en valores, sueños, y experiencias vividas. Le compartí mis primeros blogs, y al leerlos, quedó impactado. Espero que tanto él como la gente linda que me rodea se animen a seguir mi camino mediante mi ejemplo, y juntos, podamos crear un mundo mejor.

Esta es una historia de lealtad, narrada desde el corazón, sobre un amigo que encontró en el atletismo y en la narración de historias, una manera de dejar una huella imborrable en mi vida.

No hay comentarios.:

"Seguidores"

#“El hombre de barba y el sueño del niño invisible”

  Era un domingo de julio del 2024, en un lugar misterioso y a la vez fantástico, donde los sueños parecen tener vida propia: Villa de las B...