viernes, 30 de agosto de 2024

Deepak: el metafísico, el estoico, el creativo

 

Cuando Deepak tenía 16 años y cursaba la secundaria en la década de los 70, recibió el reto de crear un proyecto con sus nueve compañeros de clase. A Deepak se le ocurrió una idea inusual: desarmar un radio transistor. Cuando compartió su plan con sus compañeros, la mayoría lo consideró una locura. Sin embargo, Deepak tenía una visión clara: convertir ese viejo radio en un equipo de sonido funcional. Y lo logró.

Usó dos parlantes de radios descompuestos, los adaptó a cajas de madera que antes contenían bocadillo veleño y cubrió las cajas con una tela. Para los cables, utilizó los de unos audífonos viejos. Así, después de seis meses de trabajo arduo, presentó su proyecto final. El experimento fue un éxito y dejó sin palabras a todos los integrantes del equipo. Fue, sin duda, el mejor proyecto de fin de año.

Durante esos seis meses, Deepak enfrentó numerosos desafíos. Anotaba cada detalle del proyecto en papeles, describiéndolo como el mejor. Su madre no entendía sus ideas, las consideraba ridículas, pero él creía firmemente en su capacidad. Cada noche se dormía visualizando su éxito. Visitaba la chatarrería en busca de componentes, y el dueño, al ver la chispa en los ojos de Deepak, le regalaba lo que necesitaba. En una ocasión, causó un cortocircuito en el inquilinato donde vivía, pero nadie supo que había sido él.

A pesar de los obstáculos que encontró en su camino, tanto de su familia como de sus compañeros, Deepak nunca se dio por vencido. Su fe, perseverancia, humildad y convicción eran inquebrantables. La firmeza de su creencia en sí mismo era tan fuerte que, con el tiempo, se convirtió en un verdadero estoico.

Deepak enfrentaba un dilema constante: seguir los esquemas impuestos por la sociedad o hacer las cosas de manera diferente, según su propia visión. A menudo se preguntaba: "¿Debo conformarme como los que me rodean, o darme la oportunidad de cambiar el mundo?".

Esta historia de Deepak nos enseña el poder de la fe, la perseverancia y la humildad. Nos recuerda que no hay fuerza humana capaz de derrotar una convicción firme y auténtica.

1 comentario:

Manuel Céspedes P dijo...

Don Jaime, anoche a pesar de su cansancio físico, se inspiró y escribió una linda historia. Lo felicito, da rienda suelta y redacta agilmente. Cuando se es niño, joven o estudiante, suelen ocurrir muchas situaciones de travesuras consientes o inconcientes, como lo sucedido a Deepak provocanfo un corto circuito. Además este joven emprendedor se le adelantó a "Macgiver"👍👍👍👍🤣🤣🤣🤣

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